When individual stocks make sense vs ETFs or funds
Las acciones individuales son un satélite, nunca el núcleo de una cartera. Solo tienen sentido cuando el inversor tiene experiencia intermedia-avanzada, perfil de riesgo moderado-agresivo o agresivo, va a invertir al menos 10.000€ y lo hace con objetivo de creación de patrimonio a largo plazo (jubilación, crecimiento general, independencia financiera) — nunca para un fondo de emergencia, la compra de una vivienda en menos de 5 años, ni objetivos de consumo como coche, boda, vacaciones o gastos de formación.
Frente a los : las acciones ofrecen exposición concentrada a una sola tesis empresarial, potencialmente más rentabilidad a largo plazo si compounders de calidad, y dividendos (con retención española). El coste: riesgo de empresa única (cualquier acción puede caer un 40-60% por resultados o un escándalo incluso en mercados tranquilos), tributación en cada venta (sin la ventaja del ) y la necesidad de seguimiento constante. Una cartera de acciones individuales necesita sectorial y geográfica para no convertirse en una apuesta concentrada.
Regla general: ninguna recomendación de asesoramiento debería tener más del 20% en acciones individuales, ninguna acción debería pesar más del 5% de la recomendación, y si se incluyen acciones deberían ser al menos 3 nombres distintos en al menos 3 sectores diferentes.