← Todos los análisis

ipos · matemática del inversor

3 min de lecturaPablo Muñoz

Elegiste al ganador y aun así perdiste

De las 30 mayores IPOs tech (2012-2024), el drawdown medio del año 1 fue del −55 %. Y aquí está lo incómodo — incluso acertando al ganador absoluto, el camino castiga al inversor promedio.

El mercado de IPOs no te avisa cuándo la euforia se convierte en trampa.

Los datos, sí.

De las 30 mayores IPOs tecnológicas entre 2012 y 2024, el drawdown máximo promedio en el primer año fue del −55 %. Solo el 43 % cotizaba en positivo a los 12 meses del debut. Los peores: Robinhood −90 %, Rivian −88 %, Lyft −79 %.

Hasta aquí, el titular fácil. Ahora viene la parte que nadie discute.

Incluso acertando, pierdes

Supón que tienes el don. Que de esas 30 salidas a bolsa eliges exactamente las que funcionaron. Mira lo que vivió tu cartera por el camino:

EmpresaAño 1Drawdown máximo
MongoDB+103 %−26 %
Palantir+153 %−53 %
Datadog+128 %−42 %

Palantir terminó su primer año subiendo un +153 %. Pero en algún punto de ese año, quien compró en el debut vio su posición caer más de la mitad.

La pregunta no es si habrías elegido bien. Es si habrías aguantado un −53 % sin vender. Los datos de flujos de fondos dicen que la mayoría no aguanta.

La matemática que lo explica

Un drawdown del −55 % exige una recuperación del +122 % solo para volver al precio de entrada. La función no es simétrica:

Gráfico de barras: la subida necesaria para recuperar la entrada crece mucho más rápido que la caída — un −55 % exige un +122 %, un −70 % exige un +233 %
La asimetría de las pérdidas: cada punto extra de caída exige una recuperación desproporcionadamente mayor.

Y hay una segunda capa, menos intuitiva: el retorno geométrico que experimenta tu capital es muy inferior al retorno aritmético del activo. La diferencia la paga la varianza, no el mercado. Dos activos con el mismo retorno medio pueden dejarte capitales finales muy distintos — gana el que menos oscila.

No necesitas equivocarte de empresa para perder dinero. Basta con recorrer el camino.

El inversor promedio no vende en el pico. Vende en el valle. Y en una IPO reciente, el valle está estadísticamente garantizado: es la fase de descubrimiento de precio, con lockups venciendo, cobertura de analistas estrenándose y cero historial como empresa cotizada.

El caso que lo pone a prueba ahora

CoreWeave: +300 % en 3 meses desde su IPO. El patrón histórico de las 30 grandes proyecta un drawdown de entre −40 % y −65 % en algún punto del primer año.

¿El negocio es bueno? Probablemente sí.

¿Es el precio actual el punto óptimo de entrada? Los datos históricos dicen que, de forma sistemática, la respuesta a esa pregunta después de un rally de debut es no. No es una predicción sobre CoreWeave — es lo que el patrón ha hecho en 30 de 30 ocasiones anteriores: en todas hubo un valle relevante en el año 1, también en las que acabaron siendo grandes ganadoras.

Lo que esto significa en la práctica

La asimetría entre quien vende en una IPO (insiders, VCs, bancos con lockups estratégicamente diseñados) y quien compra (un mercado en su máximo de cobertura mediática) es estructural. No desaparece. Solo cambia de forma.

Si aun así quieres exposición a una empresa recién salida a bolsa, el dato relevante no es "cuánto puede subir". Es: ¿aguantarías un −50 % sin vender? Si la respuesta honesta es no, el problema no es la empresa. Es el tamaño de la posición y el momento de entrada.

Esta lectura, aplicada a tu cartera.

Maia analiza el mecanismo, el precio y el contexto detrás de tus posiciones — de forma sistemática, cada día.

Crear cuenta

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión